Territorializar la educación epistemología de las coincidencias y discrepancias entre el Plan Educativo Cuscatlán y la Prueba PISA
Contenido principal del artículo
Resumen
Este escrito tiene como objetivo señalar las coincidencias y discrepancias entre las estrategias educativas contenidas en el Plan Educativo Nacional Plan Cuscatlán de El Salvador y la metodología de aplicación de la Prueba PISA como instrumento de medición del estado de la cuestión de la educación en los territorios. Se ofrecen algunas reflexiones en torno a lo que podrían constituirse como serias limitaciones metodológicas y de método de la prueba PISA referidas a que dicha prueba universaliza el concepto de territorio sin considerar sus particularidades y singularidades. A pesar de su posible limitación teórica y metodológica -y su inductivismo filosófico que no reconoce lo diferente y diverso de las esferas de la historia, cultura y producción material e intelectual en una misma configuración humana-, la Prueba PISA confirma la importancia e imperativa necesidad de abordar los problemas de la educación escolarizada desde el territorio. Esta última es precisamente la coincidencia con el Plan Educativo Cuscatlán de El Salvador (Ticas, 2019) que consiste en comprender la impostergable necesidad de territorializar la educación. Se expone como principal limitación metodológica el trato empírico que la Prueba otorga al territorio como unidad y representación acabada de lo diverso; en tanto en la realidad, dicha unidad no representa lo diverso ni las particularidades y singularidades de cada territorio. Suponer la homogeneidad educativa aún dentro de una misma unidad territorial, histórica o cultural, solo deja como resultado la más clara limitación positivista de universalizar las particularidades y singularidades. Así pues, la prueba PISA supone que la universalidad de un territorio se convierte en una determinante homogénea del mismo, evidenciando de esa manera el carácter positivista de crear leyes generales a las identidades y entidades particulares. Y, es, justo en esa línea, en la que surgen las discrepancias entre la prueba PÌSA y el Plan Educativo Cuscatlán.